I.E.S. GALILEO VALLADOLID
Gran instituto el aquí mencionado:
Desinformación, favoritismos, absurdas normas que no están escritas en ningún sitio, profesores que son unos auténticos H.D.P., desorden, nivel bajísimo del alumnado, la vista gorda frente a algunos profesores…
Tristemente todo esto es cierto, por eso describiré a continuación situaciones insólitas.
-Existe un profesor en el Galileo, cuya reputación está el 99% del tiempo en entredicho. Ha sido tachado de mal profesor (cuando menos), de putero, corren rumores de que se le ha intentado echar más de una vez del instituto… Con esta descripción cualquier alumno del Galileo sabrá de quien hablo y es muy difícil que alguien hable bien de él.
-En 2006 en nuestro aula tras consecutivos días lloviendo, empezaron a aparecer en nuestro aula goteras y moho en las paredes y techo, que se fué extendiendo progresivamente hasta que se hacía totalmente imposible dar clase allí sin marearse por el olor. Nuestro tutor (alguien ya mencionado) nos obligaba a dar clase en el aula hasta que nos negamos rotúndamente y conseguimos estar cuatro semanas sin pasar por ese aula (el moho se extendía por aquél entonces hacia aulas del primer piso y por los pasillos) hasta que limpiaron los hongos con un cepillo.
-Rechazo por parte del jefe de estudios a que un compañero nuestro de clase fuese el delegado de clase (por lo que no tenemos delegado de clase).
-Un alumno de otra clase se mete en nuestro aula con tan feliz idea de poner en el ordenador páginas porno. Cuando llegó la profesora al aula llamó al jefe de estudios con la consiguiente bronca hacia nosotros. Nosotros estábamos perplejos ya que comentaba que aunque hubiese sido alguien de otra clase la culpa es nuestra por dejarle pasar (entonces… ¿le pegamos?).
-Varias menciones por parte de los profesores de la necesidad de un Encargado de Aula cuando a nosotros jamás nos habían dicho que teníamos que nombrar a uno.
-No existe la hora de tutoría.
El colmo llegó el día 13 / 04 / 07 (curiosamente Viernes 13), el famoso día de “Puertas Abiertas” de la UVA. Lo que ocurrió fue lo siguiente:
Ese día las facultades de Valladolid abrían sus puertas a los preuniversitarios en particular y a los alumnos de segundo de bachiller en general y a nosotros (pobres inocentones) nos prometieron llevarnos a ver la facultad de ciencias o lo que fuese. El caso es que dos días antes de las “Puertas Abiertas” el profesor que dijo que nos llevaría no se acordó y ya no se sabía si iríamos o no, con la negación posterior (un detalle que conviene recordar es que nos comentó que si nos interesaba que podríamos ir por nuestra cuenta).
Tras tomar las riendas y la decisión de marcharnos por nuestra cuenta y así suplir las deficiencias de nuestro querido instituto (y dicho sea de paso para fumarnos unas cuantas clases aprovechando que era viernes…) estuvimos viendo distintas facultades, aunque no todos, y algunos monumentos que paseaban por allí. Más tarde nos fuimos enterando poco a poco que nuestro tutor se había puesto de uñas y dientes al saber que nos fuimos toda la clase menos dos.
Nuestra indignación fue general, o casi, ya que además de que no son capaces de llevarnos cumpliendo sus obligaciones (en vez de formar parte del trío de institutos de Valladolid y alrededores que no llevó alumnos a ninguna facultad) y nos informamos por nuestra cuenta somos merecedores de castigos y amenazas varias por parte del jefe de estudios. ¡Qué dura esta vida, en el umbral de la mayoría de edad sin poder tomar decisiones básicas sobre tu futuro!
